Publicado el Deja un comentario

10 consejos para viajar con tu cámara

Viajero fotógrafo
10 consejos para viajar con tu cámara
5 (100%) 1 vote

Viaja con tu cámara y todo tu equipo con seguridad y comodidad.

Se avecina la temporada de Navidad y Reyes, y para muchos fotógrafos, eso significa viajar con la cámara y hacer montones de fotos a dondequiera que vaya.

Pero el problema es, que no sabemos cómo podemos estar seguros de que todos nuestros equipos vayan a estar protegidos.

¿Merece la pena la molestia de llevar a todas partes todo el equipo necesario, con la preocupación de que nos lo puedan robar o sufrir algún daño?

Yo creo que sí, que merece l apena. Para eso somos fotógrafos. No dejes que nada te desanime a la hora de tomar fotografías, por eso te propongo una selección de los nueve consejos de seguridad que más te interesan: ya sea que se trate de robos, incidentes o de las inclemencias del tiempo.

Mochilas y fundas acolchadas para viaje

Cuando viajo, siempre llevo dos tipos de bolsa fotográfica conmigo:

La primera es una mochila de viaje, que lleva todo lo que pueda necesitar según el período de tiempo que vaya a pasar fuera.

La segunda es una bolsa de bandolera, de uso rápido para el día a día. Estas bolsas están increíblemente bien hechas, son muy cçomodas, accesibles y están totalmente protegidas.

Lo bien cierto es que si te estás moviendo mucho, lo último que necesitas es llevar una bolsa de mala calidad, lo que no sólo hace que sea incómodo de transportar tu equipo, sino que además no protege el material.

Bandolera

Lo último que quieres hacer mientras caminas por las bulliciosas calles de una ciudad muy animada, es estar metiendo y sacando cosas de una mochila grande, que puede abrirse fácilmente por la espalda.

Cuando viajo con mi cámara, siempre llevo una bolsa de hombro, aunque sólo esté usando una cámara y un objetivo.

Puedo disimular mi cámara discretamente y siempre la tengo a mi lado, así que nunca la pierdo de vista.

El bolso que utilizo es el Lowepro Passport Sling, donde cabe perfectamente mi DSLR, un objetivo, el flash adicional, cargador, baterias, smartphone y objetos personales .

Su cremallera y cierre dificultan la intrusión inadvertida. Tampoco parece un bolso de cámara. Además, lleva interiormente inserto para cámaras, extraíble y resistente a los impactos.

No obstante, hay una amplia oferta de bandoleras, para todos los gustos y presupuesto, así que cada cual opte por lo que más le guste y convenga.

Transporta tu equipo en tu equipaje de mano

Si apenas me fío de que los encargados de manejar el equipaje se preocupen por mi ropa interior, menos aún de mi material fotográfico que cuesta miles de euros. ¿Injusto? Quizás. Pero absolutamente cierto.

Así que no hace falta decir que siempre llevo mi equipo conmigo cuando subo a un avión.

Pero no te preocupes, la mayoría de las compañías aéreas de largo recorrido, entienden esto perfectamente y son bastante indulgentes con el peso de la mochila en estas circunstancias. A mi nunca me han puesto ningún problema y he viajado por todo el mundo y con muy diferentes compañías. Lo cierto es, que una vez, en Ginebra al acceder al avión de SwissAir, me llamaron la atención por embarcarme con dos mochilas, pero cuando le mostré a la sobrecargo el contenido, lo entendieron perfectamente y no pusieron mayor problema.

Oculta o quita las marcas de la cámara

Sé que es estupendo estrenar una cámara nueva, sin arañazos ni marcas, con un aspecto resplandeciente y totalmente nueva, pero ¿sabes qué? a los ladrones les encanta hacerse con estos artículos con el mismo entusiasmo con que tú los disfrutas. Así que, mejor no ponerselo fácil.

Cuando viajo, me llevo un poco de cinta adhesiva negra y la pongo sobre cualquier marca en mi cámara. Eso normalmente solo se refiere al logo en el cuerpo, pero a veces también a las lentes. Y desde luego, deshazte de la correa de tu fabricante, no evidencias la calidad de tu equipo. Como dirían en Colombia: ¡no des papaya!

Correa de seguridad

Siempre he sido un gran defensor de la correa Sun Sniper Steel, porque es la primera correa de este tipo que probé. Es de acero y muy práctica, pero es bastante cara. Lo bueno de estas correas es que tienen un cable de acero a través de ellas, lo que supone que si alguien trata de cortarla mientras no estás atento, se encontrarán con más resistencia de la que esperaban.

Existen otras opciones más asequibles e igualmente cómodas y prácticas, con un mosquetón que se desliza por encima del hombro hacia arriba y hacia abajo de la correa, lo que facilita el acceso rápido a la cámara. Eso si, asegúrate de que su composición es resistente al corte, es tu responsabilidad saber el nivel de seguridad que estás adquiriendo. recuerda que, en demasiadas ocasiones, lo barato sale caro.

Limpia diariamente tu cámara

He estado en algunos lugares muy interesantes con mis cámaras, y uno que recurrentemente me viene a la cabeza son las playas del caribe, o Tahilandia o Canarias mismo. ¿Y qué es lo primero que piensas cuando hablamos de playas? Efectivamente: ¡Arena! Ese enemigo maligno de nuestros equipos fotográficos.

Ten en cuenta que las lentes no son herméticas, que necesitan moverse hacia adentro y hacia afuera para enfocarse o hacer zoom, lo cual permite que el aire entre y salga también, y con el aire… He visto algunos resultados bastante desastrosos de lentes que han dejado entrar polvo.

Protege tu equipo de los agentes externos (polvo, lluvia, contaminacion…)

Lo primero y fundamental es mantener las lentes bien protegidas cuando no las estés usando, y limpiarlas regularmente. Hay muchas posibilidades de que te encuentres en un entorno muy distinto al que estás habituado y que cualquier agente externo sea una agresión para tu equipo.

Utiliza varias tarjetas de memoria para guardar tus fotos

Por más cuidado que tengamos e intentemos mantener nuestro equipo a salvo, siempre habrá alguien que nos lo va ha querer robar.

Tu equipo es reemplazable, pero en general, tus fotos no lo son. Por eso te sugiero que distribuyas tus fotos en dos o tres tarjetas de memoria a lo largo del día.

Esta es una buena práctica, tanto si viajas como si no lo haces, porque las tarjetas de memoria, como los discos duros, se dañan.

Tienen un período de vida, y no querrás averiguarlo de la manera más desagradable cuando ese período de vida termine. Yo repongo mis tarjetas cada dos años. Sólo por precaución.

Asegura tu equipo

Se ha hecho todo lo posible para mantener tu equipo seguro, pero a veces, por muy cuidadosos que seamos, no es suficiente.

Si te roban el equipo, ¿puedes permitirte el lujo de reemplazarlo? Se que yo no podría, y no puedo trabajar sin él. Por eso es por lo que todo está asegurado.

Apunta todos los números de serie, y asegura tu equipo, y en caso de que ocurra lo peor, al menos puedes reemplazarlo. Además, es importante anotar los números de serie para poder denunciarlos a la policía.

Pero esperemos que nunca lleguemos a esto. Buena suerte en tus viajes, tanto este invierno como el resto del año!!!!

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.